
¿Existe la libre expresión en Barrio Jardín?
Somos un medio al que buscan callar. Dado a la enorme lucha de los trabajadores del turf con el Jockey Club Córdoba por el posible cierre del Hipódromo, nuestro trabajo desde el lugar que nos toca es difundir y opinar sobre las problemáticas, algo que al parecer no está cayendo muy bien. Reportajes, difusiones, y críticas con fundamentos es lo que estamos promoviendo en este momento, donde se están «llevando puesto» a la actividad madre de la institución. Días pasados periodistas de Canal Doce y Cadena 3 intentaron ingresar al tattersall local para charlar un poco con los verdaderos afectados, y desde la guardia (lógicamente con orden de arriba), se les negó el acceso, quitándoles el derecho a la libre expresión, ya que seguramente no les convenía que alguna información salga por medios masivos. Esta mañana nos desayunamos con que Tomás M. Salinas (quien escribe), tiene prohibido el ingreso al hipódromo, dejando en claro que nuestro trabajo periodístico es seguido bien de cerca y hay muchas verdades que molestan. Parece que la libre expresión, no es algo que existiera en B° Jardín y nos intentan silenciar con el poder que tienen de ser «dueños de turno de la pelota».





